Atentos, "se escuchan sirenas" - Toda la Actualidad de Tu Ciudad

Actualidad (6)

Cultura
Deportes
Gobierno
Historia
in
Interés General
Policiales
Servicios
Sociales

Atentos, "se escuchan sirenas"


Después de que acabó la tormenta de verano que como muchas de ellas, comenzó de repente, sin prolegómenos; estoy en casa, seco, seguro, estremecido por el ulular de la sirena del cuartel de los Bomberos.
Mi mayor preocupación ante la llegada del chubasco fue la de salvar de una nueva mojadura al lote de prendas ya secas por el sol de la tarde que acababa. 
El golpeteo breve y poco ruidoso de fino granizo que acompañó poco tiempo a la lluvia tampoco fue suficiente para alarmarme, como no lo hizo el viento, intenso, pero impotente para afectar a una vivienda sólida que tenía sus puertas y ventanas bien cerradas.
Mi angustia se debía entonces, al flujo de especulaciones nacidas en el momento mismo del comienzo de la llamada de emergencia.
Dos toques prolongados, tres, más; responden a un código preciso e impersonal, que sirve para que propios y extraños conozcan la naturaleza de la emergencia para cuya atención se está convocando a los integrantes del cuerpo que no están de guardia; y previniendo a los vecinos para que no se interpongan en el paso de los vehículos correrán para auxiliar a quienes lo requieren...
¿Incendio? ¿Choque? ¿Derrumbe?
Solamente tienen diferencias técnicas para que los entendidos se preparen para actuar de manera acorde cuando lleguen al lugar del siniestro. 
El estupor, el dolor físico o moral, la muerte son siempre los mismos, cualesquiera fueren las causas que les hayan dado lugar…
Allá van,… tan raudamente como puede viajar una autobomba pesadísima por su carga de agua, recorriendo calles estrechas, a veces sinuosas, con pendientes escarpadas, lidiando con automóviles mal estacionados, con cientos de baches sin reparar…
Para poder reunir un reducido presupuesto para sufragar sus gastos deben recurrir a la solidaridad de la ciudadanía, efectuando campañas de aportes, rifas, cenas y administrando estos aportes con criterio de ascetas.
Son voluntarios, no tienen dieta, gastos de representación, viáticos ni inmunidades especiales. Y se jubilarán (si tienen otra actividad que les permitan realizar aportes) como cualquier otro ciudadano que solamente se arriesga cuando cruza una calle.
Sus rostros lucen pétreos, no son ahora Pedro, Juan, Ricardo, Sixto, Mabel. Delfina,… En este momento son los rostros escultóricos de la Humanidad solidaria que corre en ayuda, consciente de que puede ser ésta la vez en la que no vuelvan a casa a abrazar a los suyos,.. ¡pese a lo cual, de todos modos, van!
Merecen nuestro respeto y reconocimiento.
Artículo: Horacio Benitez

Cuenca Oscar - Santa Elena Entre Ríos

Toda la información de la localidad de Santa Elena, está aquí.

Start typing and press Enter to search